“Quien tenga Patria que la defienda. Y quien no la tenga, que la conquiste”. José Martí (1853-1895).

Saturday, July 25, 2015

Exembajador haitiano en el país dice en carta a Martelly que debe aceptar que hay un problema

Supplice le manifestó a Martelly que la gente espera su firmeza y que no sea prisionero de informes pasado


SANTO DOMINGO. El recién destituido embajador haitiano en República Dominicana, Daniel Supplice, envió una carta al presidente de su país, Michel Martelly, en la que le señala al mandatario que si no se acepta el hecho de que “hay un problema no habrá solución”, y le reitera que el Gobierno haitiano es responsable de no poder dotar a sus ciudadanos de documentos y crear una situación interna que propicia la emigración.
“En 211 años, no hemos logrado reducir las disparidades socioeconómicas... No hemos logrado dar a nuestros ciudadanos un certificado de nacimiento que demuestre que existen, y crear una situación interna que habría impedido que millones de haitianos salgan del país a cualquier precio, y a veces en cualquier situación”, afirmó.
La carta, fechada el 21 de julio, es reproducida hoy por el periódico haitiano Le Nouvelliste. En esta, el exfuncionario le hace la salvedad a Martelly de que la gestión de las relaciones entre República Dominicana y Haití requiere una actitud razonable de los diferentes actores, “y donde el amateurismo y la improvisación no tienen lugar”.
Manifestó que ha escrito varias misivas sin respuestas, y que en un informe del 14 de julio tomó la precaución de renovar la urgencia de que la diplomacia haitiana tuvo que gestionar la crisis, no solo en la lógica de los intereses nacionales, sino también para favorecer el diálogo constructivo.
Asegura que es responsabilidad del embajador haitiano mantener un equilibrio entre el respeto a la dignidad de los pueblos, pues mientras Martelly lee la carta, miles de “nuestros hermanos y hermanas” siguen cruzando la frontera en busca de bienestar, decenas de mujeres dan a luz en hospitales dominicanos, 44,310 estudiantes reciben docencia en la universidad estatal y centros privados, y alumnos que estudian en escuelas fronterizas regresan en la noche a Haití.
Además, dijo que muchos de los que retornaron de manera “voluntaria” en el marco del Plan Nacional de Regularización, piensan volver a retomar sus trabajos, y cientos esperan en vano los documentos de identidad prometidos por el Estado haitiano. “¡Esa es también la otra cara de la realidad que debemos manejar!”, expresó.
Supplice le manifestó al Presidente que la gente espera que sea firme y no sea prisionero de informes pasados o sea, mal asesorado.
Diariolibre.com http://ht.ly/Q2SEn

A continuación la carta:
EMBAJADA DE LA REPÚBLICA DE HAÏTI
SANTO DOMINGO, R.D.
Santo Domingo, 21 de julio 2015
Su Excelencia Michel Joseph Marbellí
Presidente de la Republique de Haití
Su escritorio
Señor Presidente,
Después de haber tenido durante noventa y dos (92) días con honor, respeto, conciencia y patriotismo la enseña bicolor nacional en el territorio de Duarte, Sánchez y Mejía (sic.), hoy tengo el honor de presentarle sin mácula en estos pliegos gloriosos el sentimiento patriótico de haber tratado de ser útil.
Le ruego que crea que la decisión de hacer este gesto simbólico no es ni el resultado de una emoción pasajera ni un cálculo interesado en ver una agenda vergonzosa. El hábito de instrucciones claras y precisas, coherentes y en armonía con las reglas del juego de la diplomacia y la ética en la administración pública terminaron por hacer de mí (después de todo este tiempo) un cuadro ansioso de resultados y que sobre todo toma en cuenta el peso de la realidad objetiva de las cosas y las relaciones.
Es con calma, sabiduría y perspicacia que se resuelven los conflictos entre Estados. La gestión de las relaciones entre Haití y la República Dominicana exige de los diferentes actores una actitud, racional, razonable, donde no caben el amateurismo y la improvisación.
La República Dominicana es un vecino con el cual estamos condenados por la geografía a vivir juntos a pesar del desarrollo desigual que acompaña a un diferencial marginal de acceso a bienes y servicios.
Le escribí varias cartas que lamentablemente han quedado sin respuesta, y en mi último informe del 14 de julio, tomé la precaución de reiterarle la urgencia de que la diplomacia haitiana tenía que gestionar la crisis no sólo en la lógica de la de los intereses nacionales, sino también de favorecer el diálogo constructivo.
Es responsabilidad del embajador de Haití en Republica Dominicana velar porque persista el equilibrio entre el respeto a nuestra dignidad como pueblo, nuestros valores, nuestros hábitos y costumbres, mientras de manera realista se mantiene abierta la puerta del diálogo. ¿Sabe Ud. por qué? Porque mientras usted lee estas líneas:
  1. a) miles de nuestros hermanos y hermanas siguen cruzando la frontera “anba fil” [por debajo de los alambres] en la búsqueda de un bienestar;
  2. b) decenas de mujeres y adolescentes haitianas paren cada día a sus hijos en los centros hospitalarios dominicanos;
  3. c) 44,310 jóvenes asisten a universidades estatales y centros académicos privados, sin olvidar a los que viven en la frontera, que van a las escuelas primarias y secundarias en territorio dominicano por la mañana y regresan por la tarde a Haití:
  4. d) muchos de ellos que, de regreso voluntariamente a su país por numerosas razones en estos últimos días, planean regresar para retomar el “trabajo” que abandonaron y donde cuentan con ellos:
  5. e) cientos de miles más están esperando en vano por los documentos prometidos y que les habrían permitido regularizar su estatus migratorio.
¡Esa es también la otra cara de la realidad que tenemos la responsabilidad de manejar!
En doscientos once años no hemos tenido éxito en reducir las diferencias socioeconómicas o atenuar la espinosa cuestión del color. Tampoco hemos logrado entregarles a nuestros ciudadanos un acta de nacimiento que pruebe que ellos existen y crear una situación interna que habría evitado que millones de haitianos y haitianas salieran del país a cualquier precio y, a veces, en cualquier condición. Si no aceptamos el hecho de que existe un problema, no habrá solución.
Señor Presidente:
Yo entiendo a Haití en la lógica de su pasado, en los meandros de su historia, en sus pasos en falso, con sus estados de ánimo, sus ambiciones, pero sobre todo con sus deficiencias, debilidades, limitaciones y decepciones.
Conozco también a nuestros hermanos y hermanas con su amor por la vida, su amor a la Patria, el respeto hacia los Padres Fundadores, el orgullo de ser afrodescendientes, pero también con su desdén por la verdad y la actitud a menudo irresponsable en el manejo de la res publica.
Usando una metáfora que usted comprenderá, aquellos que viajan en el “har” temprano no lo dejan hasta el final. Yo generalmente hago el recorrido hasta el final, pero algunos contratiempos a veces me obligan a un cambio de itinerario para evitar cualquier desafortunado juicio de la Hstoria.
Señor Presidente:
El país espera que usted sea firme y que no sea prisionero de relaciones pasadas o consejos que vienen de fuentes sospechosas. El pueblo le tuvo confianza al permitirle acceder a la más alta magistratura del Estado. Por lo tanto, cuenta con usted.
No soy el primer embajador de Haití en República Dominicana a recordar, pero espero ser el último en evitar que precisamente al otro lado de la frontera se siga creyendo que si la derrota de la inteligencia parece ser la constante nacional, el fracaso de la política parece serlo también.
Así que regreso a casa, para reunirme con los miembros de mi familia, reencontrar el calor de mis relaciones, revivir esta cultura que me impregna, mientras espero lo mejor para Haití.
Representar y servir Haití en la República Dominicana ha sido un gran honor para mí.
Reciba, Señor Presidente, mis muy patrióticos saludos,
Daniel Supplice

Thursday, July 23, 2015

Manuel Núñez : El tratado de 1938: la solución a la crisis con Haití

Manuel Núñez

En Washington, el 31 de enero de 1938, se firmó el tratado que ponía punto final a la mayor crisis diplomática del siglo XX entre los dos países que se reparten el señorío de la isla de Santo Domingo.  Obra del presidente estadounidense,  Franklin D. Roosevelt, del presidente de la Revolución mexicana, Lázaro Cárdenas y  de Federico Laredo Bru, Presidente de Cuba.
Durante cuatro meses cabales, toda la diplomacia dominicana  los cabilderos del Gobierno en el exterior y  todo el personal de la Cancillería se mantuvieron en guardia permanente  para servir de contrapeso a la mayor campaña que el país había recibido en toda su historia.  En  Estados Unidos se hallaba, don Manuel Troncoso de la Concha, asistido por Roberto Despradel; en México, ante la Cancillería del Presidente Cárdenas, se hallaba Max Henríquez Ureña y en Cuba,  don Moisés García . La correspondencia de estos diplomáticos fuera de serie con el Canciller Ortega Frier atestigua de esa gran batalla diplomática.. Se habían abierto dos frentes. El político, de los exiliados que habían visto la ocasión para deshacerse del general Trujillo, que llevaba siete años en el poder, y querían manipular al Gobierno estadounidense con el objetivo político de ponerle punto  final a este Gobierno.  Y luego  tenemos el frente  propiamente internacional, tras el cual se hallaba el Gobierno haitiano, que decidió sepultar las armoniosas relaciones que lo habían llevado incluso a proclamar a Trujillo como candidato al Premio Nobel en  el 1936.
La crisis generada por los episodios que ocurrieron en la frontera norte del 2 al 7 de octubre en el que  murieron una cantidad todavía indeterminada de haitianos, quedó al principio encerrada en la diplomacia directa entre las dos naciones. Las primeras noticias que se tenían, y que corresponden a las listas de los obispados de Juana Méndez y de Cabo Haitiano hablan de varias centenas de muertes. Son, desde luego,  listas con nombres;  luego surgieron las cifras sin nombres; los cálculos extravagantes; las grandes invenciones. Haití se mantuvo en una primera etapa dentro de la diplomacia bilateral. Tan sólo una semana después,  se llegó al acuerdo del 15 de octubre entre el  Canciller interino,  Joaquín Balaguer y el Canciller haitiano,  Evremond Carrié. En ese momento,  el diferendo había quedado resuelto, por el comunicado conjunto sugerido por el canciller Evremond Carrié en el  que se proclama que  “ las relaciones  cordiales existentes entre la República Dominicana y Haití no han sufrido menoscabo alguno”, que  el Gobierno dominicano haría las investigaciones y aplicaría las sanciones judiciales a los responsables de la matanza, que la amistad que se profesaban Stenio Vincent y el General Trujillo impediría la destrucción de la armonía de los pueblos . La declaración conjunta fue firmada por las dos cancillerías. De este modo,  quedaba resuelto el diferendo entre los dos países,  apenas una semana después. En una correspondencia dada  a conocer el 10 de octubre el Gobierno dominicano se había comprometido ante el Gobierno del Presidente Vincent a cuatro puntos:
Una investigación para fijar las responsabilidades
El castigo del los culpables
Una indemnización a las víctimas o a sus parientes
La reprobación espontánea del Gobierno dominicano.
A esas conclusiones habían llegado los comisionados haitianos con los dominicanos reunidos, apenas dos días después de los acontecimientos.  La cuestión, desde el punto de vista diplomático,  había quedado completamente zanjada.
Pero los haitianos tienen una diplomacia de dos caras.
Una, que emplean en las conversaciones bilaterales, con acuerdos que nunca cumplen, con pactos que violan continuamente, con una palabra devaluada brutalmente por los hechos.
Y otra que resulta ser la verdadera, en la que suelen darle la espalda a todos los pactos, a todos los protocolos  y  a todos los acuerdos, y le hacen la guerra diplomática a la República Dominicana.  Esa actitud se ha prolongado hasta nuestros días. En lo que va de gobierno, hemos visto una diplomacia de acuerdos y derroches de hipocresía; y hemos padecido otra, la verdadera que ha llevado a Haití a envenenar nuestras relaciones con los países del CARICOM, a solicitar la intervención internacional  en el dominio reservado del Estado dominicano, en su Constitución y en las decisiones de sus tribunales internos.
El 15 de noviembre de 1937  las cosas tomaron otro giro.  El Presidente Vincent le escribe al Presidente Roosevelt, de Estasdos Unidos, solicitándole una intervención, y sepultando los acuerdos a los que se habían llegado el 15 de octubre.  Le envía copia de la carta escrita a Roosevelt  a los  Gobiernos de  México y de Cuba respectivamente. Los dominicanos se enteran de la gran maniobra haitiana por las comunicaciones enviadas por Roosevelt al Presidente Trujillo, por los cables de los Presidentes Lázaro Cárdenas, de México y Federico Laredo Bru, de Cuba.
En ningún momento, el Gobierno haitiano comunicó sus propósitos  de recurrir a la mediación internacional. En un cablegrama del 13 de noviembre, el Presidente Vincent, le comunica al Ministro Carrie que las negociaciones llevadas con los dominicanos quedaban anuladas, y que, en lo adelante, serían conducidas por la intervención de las potencias amigas: Estados Unidos, México y Cuba. A partir de entonces, someterían a la República Dominicana al mayor acoso diplomático en toda su historia.  Las operaciones fueron preparadas como una conjura. Como no existían precedentes, los haitianos invocaron el mecanismo del Tratado de Gondra, convención refrendada en Chile, el 3 de mayo de 1923, que establece la mediación de los Estados en los casos en que  nos hallemos ante conflictos fronterizos.
La Comisión de Salomones del Gobierno consideró que el Pacto de Gondra sólo era aplicable en casos de guerra. La diplomacia dominicana invocó que no podía iniciarse una investigación sobre hechos ya solucionados por el acuerdo  del 15 de octubre;  los  haitianos anularon abruptamente todos los protocolos. El 3 de diciembre de 1937, los haitianos obtenían su primera gran victoria diplomática. Trujillo, por instancias de Roosevelt, Laredo y Cárdenas, acepta la mediación internacional; pero rechaza, a los observadores internacionales.  Trujillo propone a Vincent que vuelva a las negociaciones bilaterales.  El 14 de diciembre, Vincent, lleno de ira, le escribe a Roosevelt solicitándole que se  aplique el Tratado de Gondra, y remata el ataque con cables  a Lázaro Cárdenas y a Federico Laredo Bru.  El 15 de diciembre, Roosevelt acepta la aplicación del Tratado de Gondra. Inmediatamente en Washington se convoca al Ministro dominicano, don Andrés Pastoriza, por la comisión haitiana constituida por el abogado y ex embajador en Chile de Estados Unidos, Hoffmann Philipp. Dantes Bellegarde, ex embajador en Washington, Albert  Leger,  ex Ministro de Relaciones Exteriores y Edme Manigat.
El Canciller don Julio Ortega Frier plantea que, entre las dos naciones no existe un estado de guerra. El 10 de enero de 1938,  el Canciller Ortega Frier nombra a Roberto Despradel, diplomático dominicano y al abogado Donald Randall para preparar la defensa de la República Dominicana. Las investigaciones que echarán luces  sobre  esos episodios  comenzaron a desvanecer las grandes mentiras haitianas.  Se hablaba de una matanza de miles de personas;  cifras sin nombres propios; sin haber presentado  una sola pulgada de tierra que  haya servido de fosa común.  Al contrastar los testimonios  de las víctimas, de los periodistas extranjeros, como Reynolds,  y de los participantes, y al compararlos con las únicas listas elaboradas por los obispados de Juana Méndez y Cabo Haitiano, cuando aun no existía la intención de convertir los hechos  en un gran  conflicto internacional; las cifras se volvían aún más imprecisas.
A medida que pasaban los días, muchas de las mentiras comenzaron a desplomarse  estruendosamente.  Las investigaciones de Gondra iban a despedazar el embeleco haitiano. Entonces los haitianos abandonaron abruptamente  las negociaciones de Gondra, y colocaron en la mesa de negociaciones el Tratado que le habían elaborado los expertos de Roosevelt, agregándole, desde luego, una cuantiosísima reparación económica. Convocaron  al Nuncio de su Santidad, Maurilio Silvani, y por su intermediación le presentaron el  Tratado  a Trujillo.  La única modificación hecha por la parte dominicana era que la indemnización se hiciera en tres pagos, con un pago inicial de  250 mil dólares a la firma del Tratado, y las sumas subsiguientes meses después.  El 19  de febrero de 1938 , el Acuerdo de Washington fue convertido en Ley 199 por el Congreso Nacional dominicano.
Acuerdo  del 31 de enero de 1938
¿Cuáles eran las obligaciones contraídas por Haití y por la República Dominicana en el Acuerdo de 1938?  Además de las reparaciones económicas para indemnizar a las víctimas de los hechos de 1937, el instrumento diplomático se propone dejar esclarecidas y ponerle punto final a la promiscuidad territorial
Cada Estado se compromete a evitar la penetración irregular de sus nacionales en el territorio del Estado vecino (Art. 10), sin hallarse provisto de documentos de identidad y del correspondiente permiso o visado del Estado vecino.
Que cada Estado debe repatriar a los nacionales que se encuentren en el territorio del otro Estado, en violación a las leyes o que fueren declarados indeseables por las autoridades competentes del mismo.
Que cada Estado se compromete a someter a la justicia a cualquier nacional que, habiendo cometido un delito en el territorio del otro Estado, se refugie en el territorio patrio.
Para llevar a cabo estos tres compromisos recíprocos, se estableció un modus operandi que fue aprobado en Puerto Príncipe, el 21 de noviembre de 1939 y refrendado por el  Poder Legislativo dominicano, el 20 de diciembre de ese mismo año. De este modo, quedaba rotundamente configurado el más eficaz instrumento diplomático para resolver los problemas que plantean  el desbarajuste territorial en el  que de antaño han vivido los haitianos.
Modus operandi.
Las Altas Partes han convenido lo siguiente:
Art. 1º.- Desde la firma del presente instrumento la frontera domínico-haitiana será cerrada a todo individuo perteneciente a uno u otro país que no se encuentre provisto: a) – dé una carta de identificación regularmente expedida por las autoridades competentes de su país, la cual además de las fotografías del individuo, deberá contener las indicaciones siguientes: un número de orden, el nombre y el apellido completos, la edad, el sexo, los últimos domicilio y residencia y las características físicas particulares del interesado; b)- de un permiso de admisión regularmente expedido por la Legación o el Consulado del país a donde desee ir dicho individuo, y el cual permiso reproducirá las indicaciones de la carta de identificación mencionada y fijará la destinación del interesado; y c) de un permiso 2 entregado por la policía del país de dicho individuo, en el cual se haga mención de la carta de identificación y del permiso de admisión expedidos a favor del mismo. Art. 2. – La carta y los permisos entregados de acuerdo con el artículo 1º. Del presente instrumento no serán válidos ni podrán ser utilizados por quienes los hayan obtenido sino durante el período para el cual se emitieron
De haberse aplicado el Acuerdo domínico haitiano de 1938 y su modus operandi no hubiéramos  naufragado en la gran crisis migratoria que hoy vivimos.  El acuerdo, concebido en su día por las mayores democracias del continente,  se haya conforme a las normas del derecho internacional, en  los  cinco aspectos básicos:
Respecto mutuo de la integridad territorial de los Estados y de la soberanía de cada país;
La no agresión mutua
Ninguno debe inmiscuirse en los asuntos internos del otro Estado, ni en sus leyes ni en su Constitución;
La igualdad y las ventajas mutuas entre los Estados
La coexistencia pacífica
Quedaba rotundamente claro que la República Dominicana no aceptará que sometan sus leyes o su Constitución al arbitraje internacional ni que se desmantele, bajo el pretexto de una crisis internacional, la soberanía nacional. Tanto el Tratado de Gondra (1923), como el Tratado de Bogotá  se abstienen de expresarse sobre lo que se considera dominio reservado del Estado: nacionalidad, territorio, soberanía, ni pueden  suplantar—si los casos llegaren a dirimirse en la justicia—la competencia del derecho interno de cada país.
El 21 de enero de 1938, la Asamblea Nacional de Haití ratificó el Acuerdo . Ese mismo día, el Presidente Roosevelt congratuló a los haitianos por la firma del Acuerdo.  En ese tratado se halla expresado  el ejercicio  de los dos elementos esenciales de la soberanía de cada uno de los pueblos que comparten la isla de Santo Domingo. La invariabilidad de la frontera y la autodeterminación de cada uno de los pueblos en su territorio.
El liderazgo puede, cuando se usa con sentido patriótico, salvar a una nación, llevándola a la búsqueda de su felicidad. Pero, también puede llevarla a un callejón sin salida, si carece de miras, y terminar  hundiéndola en la desesperación y el descalabro. Sobre todo, cuando el liderazgo se vuelve contra las instituciones del Estado, contra la sociedad y el pueblo, cuando muestra desprecio por su soberanía y abandona sus obligaciones, cuando se niega a defender el país, poniendo en peligro su existencia y hundiéndolo en la incertidumbre.

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Pastores haitianos niegan Gobierno dominicano repatríe y maltrate a sus compatriotas

DISTRITO NACIONAL. Un grupo de 56 pastores haitianos de diferentes denominaciones evangélicas que laboran en diversas comunidades del país rechazaron las acusaciones de las autoridades de su país de que el Gobierno dominicano esté repatriando y maltratando a compatriotas.
Los religiosos, organizados en la Pastoral Haitiana, al hablar en rueda de prensa en el local del Servicio Social de Iglesias, dijeron que en los bateyes y barrios donde ejercen su labor pastoral no conocen de casos de haitianos que hayan sido maltratados por la Dirección General de Migración ni otra autoridad.
Raúl Niquel, vocero de los pastores, dijo que Migración no ha llevado ni un solo haitiano para su país en los últimos cuatro o cinco meses, por lo que rechazan las acusaciones de su Gobierno y de organismos internacionales en ese sentido.
Enfatizó que el Gobierno haitiano lo que debe hacer es tratar de ejercer políticas que puedan provocar el surgimiento de un diálogo entre los dos países para que las cosas mejoren, porque con las presiones actuales, no creen que se obtengan logros.
“Por eso, como pastores, le pedimos a nuestro Gobierno y a nuestros líderes haitianos que busquen la forma de poder llevar a cabo un diálogo para ver si esto puede mejorar, porque somos dos países amigos y debemos mantener nuestras relaciones, pese a lo que pase”, dijo el religioso.
Precisó que quieren hacer entender a los organismos internacionales que reciben noticias falsas en cuanto a los supuestos maltratos que reciben los haitianos en la República Dominicana.
http://ht.ly/PZMRK

Sunday, July 19, 2015

NO TODO QUIEN NACE EN REPÚBLICA DOMINICANA ES DOMINICANO

España descubre América con la conquista de la Hispaniola, habitada por aborígenes (no negros), posteriormente para poder hacer minería se trajeron negros de áfrica, surgió el contrabando por la parte oeste de la isla y en el 1605 el gobernador OSORIO toma la medida (estúpida?) de dejar abandonada esa parte; en realidad esa es la causa que da origen a que se asentaran corsarios y filibusteros, que junto a los bucaneros fueron conformando una población a la que posteriormente se le unieron negros cimarrones; finalmente en un proceso de siglos se convirtió en HAITÍ.
Haití compra su independencia en 1804, invadiéndonos en 1822, básicamente con el objetivo de obtener los recursos de pagar su libertad, por eso depredaron el sur dominicano que eran grandes extensiones de caoba que hoy se observan en los grandes palacios de Francia. De los países conquistados por España somos la excepción pues no nos independizamos de España si no de Haití.
Nunca aceptaron la independencia de "Los pueblos del Este", como se nos llamaba a pesar de todas las diferencia abismales que ambos pueblos tenemos como lo son: El idioma, la religión, las costumbres, la sociología; por esa negación nos invadieron mínimo 14 veces desde 1844 hasta 1856; hasta bien entrado el siglo 20 la constitución haitiana decía que este territorio les pertenecía, mensaje luego eliminado de su carta magna pero posicionado en la psiquis de ese conglomerado, complicado con las teorías de superioridad racial de Jean Price Mars, personaje que nos odiaba por ser mestizos igual a la casta que los gobierna.
Por la situación geográfica en la que no existe una frontera física entre ambos países desde 1929 las leyes de la República Dominicana le niegan la nacionalidad a los hijos de los extranjeros que no tienen domicilio formalizado legalmente en el país y a los hijos de los diplomáticos también.
Estas razones de tipo geográfico-histórico hacen que nuestro régimen de otorgamiento de la nacionalidad es JUS-SANGUINI; combinado con jus-soli para los nacidos de inmigrantes LEGALES en nuestro territorio
Haití es una nación fallida sin registro civil para conocer sobre el nacimiento de sus nacionales; lo es también desde el punto de vista de sus recursos naturales con una cubierta boscosa de menos de un 2%, sin producción y con una casta dominante que tiene profundas diferencias de racismo con sus propios nacionales ya que gobiernan los mestizos y la mayoría en haiti es negra 95%.
Si nuestro sistema de otorgar la nacionalidad fuera igual que el norteamericano, en menos de 30 años desapareceríamos como nación, ya que el 40% de los nacimientos en nuestro país son de haitianas que no tienen hospitales en su país, existen poblados fronterizos donde las escuelas han cerrado porque mas de el 90% de la población es haitiana.
Recordemos que esta en juego nuestra supervivencia como nación, piensalo.
Todo el nacido que puede ser Dominicano????
https://www.facebook.com/soberaniadominicana

La soberania dominicana no esta en venta

LA IGNORANCIA DE ALMAGRO ES LA VERDAD OCULTA DE UNA MALDAD, QUE SE SOSPECHA HA SIDO BIEN PAGADA POR LA NARCO-OLIGARQUIA HAITIANA COMO PARTE DE LA CAMPAÑA EN CONTRA DE LA RD. 



https://www.facebook.com/rednacionalporladefensadelasoberania?fref=photo

Saturday, July 18, 2015

Aljazeera América revela cómo EEUU financió campaña de Martelly e interviene en Haití

Poco después de que EE.UU. empujara para cambiar las elecciones de 2010, la USAID le entregó US$100,000 a un movimiento político que apoyaba a Martelly

Fue a través de la Oficina de Iniciativas de Transición (OTI), rama de la USAID, específicamente mediante el contratista con fines de lucro Chemonics, que se proporcionó el apoyo para el MTK. El contrato de Chemonics con la USAID explica que su objetivo principal es “apoyar los objetivos de política exterior de EE.UU.”
Foto: La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional dio casi US$100,000 a un movimiento político de Haití con estrechos vínculos con el presidente Michel Martelly en las elecciones del país de 2010, según revelan documentos obtenidos por Al Jazeera
PUERTO PRÍNCIPE, Haití – La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional dio casi US$100,000 a un movimiento político de Haití con estrechos vínculos con el presidente Michel Martelly en las elecciones del país de 2010, según revelan documentos obtenidos por Al Jazeera.
Según un reportaje escrito por  Jake Johnston, el dinero se destinó poco después de que Washington ayudara a dar vuelta a los resultados de las elecciones para empujar a Martelly al poder.
En la tarde de las elecciones de Haití el 28 de noviembre de 2010, 12 de los 18 candidatos a la presidencia tomaron el escenario en el glamoroso Karibe Hotel, en lo alto de las montañas que rodean la capital. Las elecciones fueron un desastre fraudulento, le dijeron a la prensa reunida, y la única manera de salir de esto es cancelar la votación y empezar de nuevo.
El caos pronto envolvió a Puerto Príncipe y otras ciudades, cuando miles de jóvenes haitianos, muchos vestidos de color rosado, sinónimo de Michel “Sweet Micky” Martelly, salieron a las calles para denunciar al mismo tiempo el fraude electoral y anunciar la victoria de su candidato, muchos días antes de que se anunciara algún resultado oficial.
En medio del caos, los actores internacionales se movilizaron. En una reunión de emergencia en la casa del jefe de la misión de paz de la ONU, Edmond Mulet, líderes diplomáticos forzaron al entonces presidente René Préval para que aceptara su oferta de un avión para sacarlo del país y evitar una confrontación mayor.

Wednesday, July 15, 2015

Texas Denies Birth Certificates to Immigrant Children


  • Children of Immigrants Denied Citizenship 

For nearly 150 years, the United States, under the 14th Amendment, has recognized people born here as citizens, regardless of whether their parents were citizens.
But Texas has other plans. In the last year, the state hasrefused to issue birth certificates to children who were born in Texas to undocumented parents. In May, four women filed a civil rights lawsuit against the Texas Department of State Health Services alleging constitutional discrimination and interference in the federal government’s authority over immigration.
Jennifer Harbury, a lawyer with Texas RioGrande Legal Aid, who is representing the women, said the deluge of birth certificate refusals began last winter. “I’ve never seen such a large number of women with this problem,” she says. “In the past someone might be turned away, but it was always resolved. This is something altogether new.”
According to the lawsuit, the women who requested birth certificates for their children in Cameron and Hidalgo counties were turned away because of insufficient proof of their identities. State law allows the use of a foreign ID if the mother lacks a Texas driver’s license or a U.S. passport.
But local officials, which issue birth certificates registered by the Texas Department of State Health Services Vital Statistics Unit, told the women they would no longer accept either the matricula consular, which is a photo ID issued by the Mexican Consulate to Mexican nationals living in the U.S., or a foreign passport without a current U.S. visa. Undocumented Central American women are also being turned away because they only have a passport without a U.S. visa. “They are locking out a huge chunk of the undocumented immigrant community,” says Harbury.
Harbury believes the rash of refusals is linked to the influx of Central American families who crossed the border last summer seeking asylum. “They are targeting the undocumented population, but immigration is a federal function and not the job of the Department of State Health Services,” says Harbury. Women are unable to enroll their children in school or daycare without a birth certificate, or to authorize their child to be treated in a medical emergency. “It causes all kinds of problems,” Harbury says. “How is a woman going to prove she’s the child’s parent without a birth certificate?”
Since filing the lawsuit in late May, Harbury says they’ve received dozens of calls from women who have been refused birth certificates for their children: “The phones have been ringing off the hook.” Recently, they filed an amended lawsuit with several more plaintiffs.
James Harrington, an attorney with the Texas Civil Rights Project, is also representing the undocumented families. The legal team is seeking a court order to reinstate the use of the matricula consular and foreign passports as valid proof of identity for undocumented mothers.
“Even in the darkest hours of Texas’ history of discrimination, officials never denied birth certificates to Hispanic children of immigrants,” said Harrington in a written statement. “Everyone born in the United States is entitled to the full rights of citizenship.”
Update: In a written statement Chris Van Deusen, press officer for the Texas Department of State Health Services says: “DSHS accepts a variety of documents to verify a requestor’s identification … Texas does not accept the matricula consular as valid identification because the documents used to obtain the matricula are not verified by the issuing party. Several other states and some federal agencies also do not accept the matricula as a valid form of identification for the same reason.”
Correction: The story originally stated that vital statistics offices in Cameron and Hidalgo counties are run by employees of the Texas Department of State Health Services. The offices are run by city and county officials. The Observer regrets the error.
 https://www.texasobserver.org/children-of-immigrants-denied-citizenship/